Las instituciones Tutelares

Seguimos con el apasionante Derecho Romano quizás el legado más imperecedero y perfecto de Roma.

Hoy nos centramos en las instituciones tutelares y más concretamente en la tutela de los impúberes y de las mujeres.

a)    Concepto y origen

 

La tutela y la curatela, que serán objeto de comentario en otra ocasión, son dos poderes sobre persona que, aun siendo sui iuris, no tienen la capacidad de entender y de querer que es necesaria para administrar convenientemente su propio patrimonio. La falta de capacidad puede ser total o parcial y fundada en razones de edad, sexo, enfermedad mental o de tendencia a la dilapidación (me encanta esta palabra). El impúber y la mujer entran en tutela al morir el paterfamilias bajo cuya potestas se encontraban.

La tutela se define como la fuerza y potestad sobre una persona libre, otorgadas por el derecho civil para proteger a quien por  razón de su edad o sexo no puede defenderse por sí mismo. La familia communi iure no se solía disgregar con la muerte del “jefe” (paterfamilias), sino que permanecía bajo la tutela del sucesor designado. La tutela no se configure como vic ac potestas subsistente por sí, sino como atributos de la manus.

Tutela y herencia se muestran en íntima conexión, ya que se concibe de acuerdo con un común determinante: la naturaleza del grupo familiar. Tutor es el heres y si no existe para impúberes o mujeres el proximus adgnatus (El próximo heredero varón del  tutelado) el cual deriva de su posición en la familia.

Con el tiempo la tutela pierde  su carácter de potestad y en la época postclásica se convierte en un oficio oneroso a la vez que un deber público.

Roman family depicted on a frieze at the Legio...

Roman family depicted on a frieze at the Legion of Honor Museum (Photo credit: mharrsch)

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